
Reemplazo articular de cadera y rodilla en Cali: cuándo consultar y cómo vencer el dolor por artrosis
El Dr. Ricardo Andrés Romo Ojeda es médico especialista en Ortopedia y Traumatología, con subespecialización en cirugía reconstructiva y reemplazo articular de cadera y rodilla. Posicionado como un referente en Cali, su práctica se centra en restaurar la movilidad articular y devolver la independencia a pacientes afectados por patologías degenerativas severas y trauma complejo. Su enfoque clínico combina el rigor médico con una profunda empatía por el adulto mayor que busca recuperar su calidad de vida.
Su vocación quirúrgica nació desde su etapa de formación, al presenciar la capacidad transformadora de esta especialidad para revertir daños severos en tiempo récord. "Cuando era estudiante tuve la oportunidad de ver cómo un paciente que llegaba con sus extremidades destrozadas casi que a las horas de una cirugía podía volver a su función articular normal", relata el especialista. Esta inmediatez terapéutica lo llevó a comprender la ortopedia como una disciplina fascinante y altamente resolutiva: "Poder llevar ese conocimiento de anatomía, de fisiología [...] a la implementación de algo quirúrgico y después ver cómo la ortopedia mezcla la habilidad del cirujano o lo artesanal que puede ser nuestro campo con reconstruir una extremidad, pues me fascinó".
Con el desarrollo de su carrera, su práctica clínica en Cali se orientó de lleno hacia la subespecialidad de cadera y rodilla, impulsado por el impacto devastador del desgaste articular en la población mayor. El Dr. Romo es enfático al señalar que el deterioro progresivo anula la autonomía. "Las enfermedades articulares degenerativas, sobre todo en los pacientes mayores, son terribles cuando se deja coger ventaja", advierte.
Bajo su criterio clínico, los años vividos no deben ser un obstáculo para buscar una solución quirúrgica definitiva, sino que debe evaluarse el estado real y la vitalidad del individuo. "La calidad de vida de esa persona que a pesar de una edad cronológica puede ser mucha, pero que fisiológicamente se comporta o tiene más actividad que una persona de mediana edad, pues no puede restringirle a uno la edad para no hacerle algún tipo de procedimiento que le pueda mejorar el dolor y su función", explica el cirujano.
Esta visión, orientada a rescatar la integridad funcional de los pacientes sin discriminación por edad, va más allá de la literatura médica y está arraigada en su propio entorno familiar, un factor que humaniza su atención diaria: "Yo tengo abuelos operados de articulaciones y funcionan perfectamente, y pues uno debe vivir dignamente. Eso fue lo que me motivó, sobre todo la evolución, que en ortopedia es muy visible, es muy tangible, es muy real y es rápida".
El impacto invisible del desgaste articular: dolor crónico y deterioro emocional
La artrosis avanzada no solo destruye el cartílago; socava progresivamente la cotidianidad y la salud mental de quien la padece. En la consulta ortopédica, el daño anatómico se presenta indisolublemente ligado a un profundo agotamiento psicológico. Al describir el estado emocional con el que acuden las personas que requieren un reemplazo articular, el Dr. Romo ilustra una realidad dura pero frecuente en su práctica: "Usualmente el paciente llega deprimido porque se ha visto tanto detrimento en su calidad de vida y en su función, y en hacer actividades básicas cotidianas se le dificultan tanto que verse disminuido funcionalmente para él es terrible".
Este colapso emocional no se instaura de la noche a la mañana. Por el contrario, suele estar precedido por años de convivencia con un padecimiento que los pacientes terminan asumiendo como parte normal de su envejecimiento. "El paciente ha logrado desarrollar un nivel de dolor casi que sobrehumano en la mayoría de los casos", advierte el cirujano.
A menudo, las barreras administrativas del sistema de salud obligan a estas personas a resistir el deterioro durante periodos prolongados, agravando el cuadro clínico antes de poder acceder al quirófano. Frente a este nivel de tolerancia al sufrimiento, el especialista reflexiona: "Llevan el manejo del dolor a niveles increíbles que uno dice: ¿cómo puedes vivir con esa articulación en ese estado radiológico, en ese estado funcional y has vivido tres o cuatro años detrás de una cirugía?".
Cuando el cuerpo cede y la movilidad se reduce al mínimo, la pérdida de autonomía altera drásticamente el entorno íntimo del paciente. La incapacidad para desplazarse o realizar labores de autocuidado desencadena un efecto en cadena que trasciende lo físico. "Eso te lleva a un detrimento funcional; del detrimento funcional a tu estado de depresión, de ansiedad, de que familiarmente te quiebras, que funcionalmente te vuelves pues dependiente de cualquier persona", detalla el experto.
Esta dependencia forzada resulta especialmente devastadora porque no todos los pacientes cuentan con una red de apoyo sólida. Además, el médico recuerda que la inmovilidad golpea con particular dureza la dignidad y la economía de las familias, ya que "muchos son cabezas de hogar, aún adultos mayores son cabezas de hogar", lo que convierte a la intervención quirúrgica no solo en un alivio médico, sino en una necesidad imperativa para recuperar el control de sus vidas.
Señales de alerta para los pacientes en Cali: ¿Cuándo acudir al especialista?
Esperar a que una articulación pierda por completo su rango de movilidad compromete severamente el pronóstico clínico y reduce las posibilidades de una rehabilitación ágil. Al evaluar el avance progresivo de los procesos degenerativos, el Dr. Ricardo Andrés Romo Ojeda señala que el organismo emite señales de alarma precisas antes de llegar a un daño anatómico irreversible. Para los pacientes en Cali que experimentan molestias continuas, identificar estas manifestaciones en estadios tempranos resulta crucial para evitar secuelas mayores.
El especialista define los parámetros cotidianos determinantes que indican el momento exacto en que un cuadro osteoarticular requiere valoración médica prioritaria:
Pérdida de autonomía en tareas cotidianas: Cuando los movimientos más elementales comienzan a verse restringidos, el desgaste ha alcanzado un nivel crítico. "Creo que la limitación funcional en cosas básicas que te alteran la independencia, eso creo que es total", explica el Dr. Romo, subrayando que el impacto va más allá de lo mecánico al tratarse de "el dolor que te está alterando tu independencia y que se está alterando tu felicidad".
Interrupción del descanso nocturno: La manifestación más contundente de un compromiso articular severo ocurre durante la noche, cuando el reposo ya no es suficiente para apaciguar el malestar. Frente a esta señal, el cirujano es enfático: "Hay otro marcador muy importante que es como que la alteración del sueño para mí es fundamental. Si te altera el sueño, si el dolor te está despertando, creo que es momento de colocar la atención".
Dependencia continua de fármacos: Recurrir a la automedicación o normalizar el uso diario de calmantes para sobrellevar la rutina enmascara la destrucción del cartílago sin frenar su avance. El ortopedista advierte con claridad: "Si tú te vuelves dependiente de un analgésico y tú no puedes vivir tu vida sin analgésicos, creo que es momento de prestarle atención".
Claudicación o abandono de la marcha: Dejar de disfrutar desplazamientos habituales debido a la rigidez o la punzada articular es una advertencia inequívoca de claudicación biomecánica. "Si tú antes disfrutabas una actividad básica, física, tan básica como caminar y ya no lo puedes hacer a gusto, hay que prestarle atención", subraya el médico.
Detectar estos síntomas a tiempo permite intervenir antes de que la masa muscular se atrofie o el paciente quede postrado. En palabras del Dr. Romo, el objetivo de una consulta oportuna es claro: "Creo que ese es el momento en que tú debes tal vez tomar una decisión de consultar y dejarte ayudar tempranamente, no llegar a la dependencia total o a la limitación funcional total que te lleve a estados de depresión".
El error de "aguantar" el dolor: por qué postergar la cirugía desgasta los músculos y el hueso
Ante el diagnóstico de un daño articular avanzado, una conducta recurrente entre los pacientes consiste en dilatar la entrada al quirófano recurriendo a paliativos temporales o resignándose al sufrimiento cotidiano. En la práctica clínica, este aplazamiento casi nunca obedece a una mejoría real, sino a una barrera psicológica comprensible pero riesgosa. "Eso es muy común en la consulta y está muy ligado al miedo que le tienen las personas a la intervención quirúrgica", explica el Dr. Ricardo Andrés Romo Ojeda. Aunque el cirujano reconoce que cualquier procedimiento implica un impacto en el organismo, advierte sobre el severo costo biológico de la inacción: "A veces aguantar mucho la indicación de un procedimiento te puede llevar a que tus músculos ya no funcionen y no puedan responder ante la instalación de una prótesis".
La consecuencia biomecánica de esta espera prolongada es crítica para el pronóstico de cualquier reemplazo articular. Cuando el dolor inmoviliza al paciente, el aparato locomotor entra en un ciclo de atrofia acelerada donde tanto el tejido muscular como la densidad ósea sufren un retroceso determinante. El especialista lo ilustra con una premisa anatómica contundente: "Estas prótesis no se mueven solas. Y si tú pierdes músculo, pierdes hueso al no moverte, porque el hueso no responde bien a que tú no lo pongas en carga, a que tú no lo esfuerces. Si tú pierdes eso, tu recuperación no va a ser la mejor". Por esta razón, obligar al cuerpo a tolerar niveles extremos de limitación termina por socavar el soporte biológico que garantizaría el éxito del implante.
Aunque la medicina contemporánea ofrece alternativas farmacológicas y procedimientos para inhibir la transmisión del dolor, el cirujano aclara que estos recursos conservadores tienen indicaciones muy puntuales y no deben confundirse con una solución definitiva para el desgaste articular severo. Si bien reserva el manejo médico no quirúrgico para pacientes jóvenes con secuelas de trauma —donde se busca dilatar el desgaste de una prótesis en el tiempo—, en el adulto mayor la conducta médica debe ser oportuna y resolutiva. Al evaluar la necesidad de actuar a tiempo, el Dr. Romo es categórico: "Un paciente de edad que ya ve alteración en su vida funcional, en su independencia, en su calidad de sueño, creo que no debería esperar a tener deformidades articulares, alteraciones en la movilidad normal de una articulación para considerar una cirugía".
Agotar los años postergando la intervención con tratamientos transitorios únicamente complejiza el escenario postoperatorio. A pesar de los avances en técnicas analgésicas especializadas, el cirujano recuerda que tales medidas "se reservan a ciertos pacientes, no es la primera escalera en tratamiento en un paciente que puede hacerse un tratamiento quirúrgico". Para el especialista, intervenir quirúrgicamente antes de que el hueso y el músculo claudiquen es la única vía efectiva para devolverle al paciente la movilidad y una recuperación sin secuelas.
Devolver la dignidad y el movimiento: el impacto del reemplazo articular
La cirugía reconstructiva y el reemplazo protésico trascienden la corrección mecánica de una articulación; representan la recuperación tangible de la libertad personal. Para el Dr. Ricardo Andrés Romo Ojeda, la velocidad con la que un procedimiento quirúrgico transforma la realidad de una persona postrada constituye el núcleo de su vocación médica en Cali. "En ortopedia la evolución es muy visible, es muy tangible, es muy real y es rápida la evolución de los pacientes hacia la mejoría", afirma el especialista, quien destaca que el sentido más profundo de su práctica radica en resolver aquello que paraliza al paciente: "Eso es lo que me motiva y que cura el dolor".
Ese cambio radical se evidencia de forma inmediata tras las intervenciones articulares, donde el paciente pasa de la postración o la dependencia absoluta a recuperar sus facultades más elementales. La gratitud en la consulta postoperatoria refleja el salto cualitativo en la calidad de vida. El cirujano relata cómo los pacientes describen el alivio: "Te llena como de satisfacción cuando logra operar un paciente y como que te dice: 'Mire, o sea, me dolía el 100% y hoy me duele el 20 o ya no me duele nada'".
Esta remisión del dolor permite a las personas mayores reintegrarse a su entorno familiar y recuperar hábitos que daban por perdidos. "En el caso de la cadera especialmente, que es una cirugía tan satisfactoria, o sea, tú le cambias del cielo a la tierra la vida a un paciente", enfatiza el Dr. Romo. "Un paciente que no podía moverse, no que podía ni siquiera ir al sanitario ya puede moverse, incluso vuelve a su actividad deportiva, a sus actividades lúdicas. Es increíble, la verdad".
Esa misma capacidad de restaurar la funcionalidad se traslada al manejo del trauma ortopédico de alta complejidad, la otra vertiente de su ejercicio clínico. Enfrentar una fractura severa tras un siniestro exige una respuesta quirúrgica que preserve el miembro y devuelva la estabilidad biomecánica. Al respecto, el ortopedista apunta: "En el contexto de trauma, que es la otra parte que yo hago, el paciente siempre va a estar agradecido porque pues un accidente, un algo, un evento catastrófico te casi te cambia la vida y tú lograste mejorarle su pierna, su estabilidad, le lograste corregir esa fractura y volvió a caminar cuando pensó que tenía perdida su extremidad".
El dolor articular degenerativo no debe asumirse como un peaje obligatorio del paso de los años ni como una condición que deba tolerarse en silencio. Para los pacientes en Cali y municipios aledaños que experimentan limitaciones funcionales progresivas, chasquidos articulares severos o dolores continuos que interrumpen el descanso, una evaluación diagnóstica con el Dr. Ricardo Andrés Romo Ojeda representa la oportunidad de frenar el deterioro óseo y muscular, recuperando el movimiento, la autonomía y la plenitud funcional.
¿Dónde agendar su valoración con el especialista?
Si usted o un familiar en Cali presentan un deterioro progresivo en la cadera o la rodilla, recuperar la movilidad y eliminar el dolor crónico requiere una evaluación ortopédica oportuna. Agendar una consulta de valoración con el Dr. Ricardo Andrés Romo Ojeda es el primer paso para determinar el tratamiento reconstructivo adecuado y proteger su masa muscular y ósea antes de que la articulación sufra un daño irreversible.
Ficha del Especialista | Directorio Médico de Cali
Especialista: Dr. Ricardo Andrés Romo Ojeda
Especialidades: Médico Cirujano, Ortopedista y Traumatólogo (Subespecialista en reemplazos articulares de cadera y rodilla y cirugía reconstructiva).
Formación y Credenciales:
Médico y Cirujano — Universidad del Valle
Especialista en Ortopedia y Traumatología — Universidad del Valle
Subespecialista en Cirugía Reconstructiva de Cadera y Rodilla
Enfoque Clínico Principal: Artrosis de cadera y rodilla, reemplazos articulares primarios y de revisión, manejo de trauma ortopédico complejo y reconstrucción articular.
Ubicación y Dirección: Cali, Valle del Cauca.
Centro Médico: Clínica de fracturas de Cali
Dirección: CL 6 No. 42‐38, Cali, Valle del Cauca.
Modalidades de Atención: Presencial (Cali) y Telemedicina / Consulta Virtual.
Perfil Profesional y Citas Online: Ver perfil completo en Doctoralia
Recomendaciones para su Primera Consulta
Para optimizar el tiempo de su valoración médica y permitir una toma de decisiones precisa sobre su articulación, considere los siguientes aspectos antes de su cita:
Radiografías y estudios previos: Lleve las radiografías más recientes de cadera o rodilla (en físico o formato digital), así como resonancias, tomografías o exámenes de laboratorio si cuenta con ellos.
Historial de medicamentos y tratamientos: Realice una lista de los analgésicos, antiinflamatorios o procedimientos de manejo del dolor que ha recibido previamente, indicando el tiempo que lleva utilizándolos.
Registro de limitaciones diarias: Identifique qué actividades específicas (caminar, dormir, subir escaleras, levantarse de una silla) le generan mayor molestia o le están restando independencia.
Nota de responsabilidad médica: El contenido de este artículo y la información de esta ficha tienen un propósito exclusivamente educativo e informativo. No constituyen un diagnóstico, pronóstico ni prescripción médica, y en ningún caso sustituyen la evaluación, el criterio clínico y la consulta presencial con un profesional de la salud calificado.
