
¿Cómo tratar la ansiedad, la depresión y el duelo migratorio? Un abordaje psiquiátrico integral desde Ibagué para el mundo
La doctora Mónica Suárez, especialista egresada de la Universidad del Rosario, cuenta con más de dos décadas de experiencia clínica dedicadas a la salud mental. Con una destacada trayectoria en el Hospital Federico Lleras Acosta y como docente en la Universidad del Tolima, se ha consolidado como una autoridad médica en Ibagué. Hoy, liderando el grupo de investigación COSMOS en la capital tolimense y aportando su conocimiento en psicogeriatría y psiquiatría perinatal desde España, ofrece una visión clínica profunda, empática y científicamente rigurosa para quienes atraviesan crisis emocionales.
Las etapas de transición: el perfil del paciente que busca respuestas
Las crisis emocionales no discriminan, pero frecuentemente se manifiestan cuando el ser humano atraviesa cambios drásticos en su entorno o en su biología. Al analizar los perfiles de quienes llegan a su consultorio, la especialista identifica un patrón claro orientado a las cargas y los cambios de rol.
"Generalmente mi consulta reúne principalmente a mujeres en etapas de transición vital, generalmente en embarazo, posparto, en crianza de hijos adolescentes, en perimenopausia", explica la Dra. Suárez. Estas transiciones biológicas y sociales imponen un peso que, muchas veces, es silencioso.
El agotamiento también proviene del cuidado de terceros y de los desplazamientos geográficos, factores que detonan altos niveles de estrés. A su consulta asisten frecuentemente "mujeres que cuidan también a sus padres, adultos mayores, y actualmente mujeres migrantes que atraviesan procesos de duelo migratorio o de adaptación a su nuevo estado".
El duelo migratorio y la urgencia de la red de apoyo
Dejar el país de origen desestabiliza la estructura psicológica de cualquier individuo. Esta pérdida de la red de apoyo tradicional genera un cuadro clínico particular que, si no se interviene a tiempo, puede agravarse.
"El duelo migratorio es algo que le sucede o le puede suceder a todas las personas que pasan de un lugar de residencia donde habitualmente han vivido por muchos años a un nuevo lugar", señala la psiquiatra. Aunque es una fase natural, el riesgo clínico radica en su duración. "Un duelo que se vuelve prolongado puede terminar después en un trastorno depresivo", advierte con claridad.
La especialista desmitifica la idea de que el sufrimiento debe llevarse en silencio y subraya la temporalidad del dolor clínico cuando es bien tratado. Sus recomendaciones para enfrentar esta etapa incluyen:
Comprender que "los duelos tienen etapas y los duelos pues duelen, pero no duele para siempre".
Buscar soporte inmediato en la comunidad: "Oye, ven, vincúlate, únete y también busca apoyo".
Evitar el aislamiento y aceptar la ayuda profesional, porque aunque "se puede sufrir solo, es cierto; pero si podemos pasarlo acompañado y con herramientas que nos ayuden a que esta transición sea más llevadera, ¿por qué no hacerlo?".
"Todos tenemos mecanismos adaptativos diferentes y cada uno se adapta con las herramientas que tiene. A veces esas herramientas funcionan, otras veces no funcionan, y en ese caso es necesario muchas veces la ayuda profesional, donde, primero, reencontrar qué herramientas me ayudan".
La ciencia detrás del síntoma: rompiendo la culpa del paciente
El sentimiento de culpa es uno de los mayores obstáculos en la recuperación mental. En la práctica diaria, la pregunta más recurrente de los pacientes es por qué han perdido el control de sus emociones.
La Dra. Suárez es enfática al desvincular la enfermedad mental de la debilidad de carácter: "las enfermedades emocionales, mentales o psicológicas no dependen primero de la voluntad de uno, ni que uno quiera estar así, ni que me faltaron ganas".
Para educar al paciente, traduce la complejidad médica a una realidad biológica indiscutible. Trastornos como la ansiedad o la depresión "tienen un componente genético, bioquímico y psicosocial, y cuando se juntan esos componentes es que se empieza a producir la sintomatología", detalla la doctora.
Frente a la incertidumbre sobre la recuperación, el enfoque clínico debe abarcar todas las aristas de la patología. El tratamiento moderno exige personalización y rigor científico. "Poco a poco vamos viendo qué es lo que te hace falta también para que el tratamiento sea integral: no solamente es pepas, no solamente es terapia, a veces se requieren las dos cosas", concluye la especialista, validando las necesidades individuales de cada paciente.
Dar el primer paso hacia el autoconocimiento y la estabilidad química del cerebro es fundamental para recuperar la calidad de vida. Si usted reside en Ibagué, en el departamento del Tolima, o busca apoyo especializado desde el exterior para tratar la ansiedad, la depresión o el duelo migratorio, agendar una valoración integral le permitirá encontrar las herramientas clínicas exactas para transitar su proceso acompañado de un verdadero respaldo científico.
Ficha de Contacto y Atención Clínica: Dra. Mónica Suárez
Especialidad: Psiquiatría (Universidad del Rosario), Medicina (Universidad de Caldas).
Población de Atención: Adultos y niños a partir de 11 años.
Modalidad de Consulta: Presencial en Ibagué y consultas en línea (telemedicina).
Dirección de Consultorio (Presencial): Consultorio Privado 805, Edificio Banco Coomeva (Carrera 5 # 38 - 14), Ibagué, Tolima (Código Postal: 730001).
Teléfono / WhatsApp de Agendamiento: +57 311 226 2413
Aseguradoras Aceptadas: Atención a pacientes particulares y afiliados a Grupo Previred Colombia S.A.S.
Servicios Principales:
Consulta de Psiquiatría (Primera vez y control).
Psicoterapia individual, de pareja y terapia familiar.
Evaluación psicológica y psiquiátrica para cirugía bariátrica.
Salud mental empresarial.
Enfermedades más tratadas: Ansiedad, Depresión, Trastorno de Adaptación, Adicciones, Insomnio, Trastorno bipolar, Estrés, Duelo y Depresión Posparto.
